Pilar Mora Martínez

Pilar Mora Martínez, Secretaria de Formación, Empleo e Igualdad de Género UGT-PV

Soy afiliada a UGT desde el año 2000 y en 2001 me presenté a las elecciones sindicales de la empresa en la que trabajaba, Atento Servicios Telemárketing, prestando el Servicio de Información de la Generalitat Valenciana a través del teléfono 012. Durante esos años como delegada sindical me fui forjando como sindicalista en una empresa claramente feminizada con problemas de conciliación, de turnos, horarios y una alta precariedad laboral.

En el año 2003 salgo elegida responsable del área de mujer de la Federación de Transportes, Mar y Comunicaciones de UGT-PV, sectores masculizados y donde tenía una gran labor por delante para avanzar en los temas de igualdad.

 En el año 2005 fui nombrada Responsable del Departamento de la Mujer de UGT-PV hasta 2009 Durante esos cinco años el departamento tiene una intensa labor, dado que se empieza a desarrollar la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, se aprueba la ley para la igualdad efectiva de mujeres y hombres y con ello la oportunidad de poner en marcha Planes de Igualdad para promover la adopción de medidas concretas en favor de la igualdad en las empresas, una herramienta fundamental para ejercer la acción sindical con perspectiva de género además de la negociación colectiva.

En 2009 dejo mis tareas del departamento de la mujer al salir elegida en nuestro Congreso para entrar a formar parte de la Comisión Ejecutiva de la Federación de Servicios de UGT-PV como Secretaria Nacional del Sector de Seguros y Oficinas. Son años donde aplico esa perspectiva de género a las mesas de negociación colectiva y los planes de igualdad del sector, altamente feminizado, hasta 2016 donde en el

Congreso de la UGT-PV salgo elegida Secretaria de Formación, Empleo e Igualdad de Género hasta la actualidad.

He impartido cursos y talleres como formadora en Planes de Igualdad, así como ponente en jornadas.

Además, soy activista en la Coordinadora Feminista de Valencia.

En definitiva, no entiendo otra manera de ejercer el sindicalismo si no desde el feminismo, además hago mía la siguiente reflexión de la escritora australiana Dale Spender:

El feminismo no ha peleado ninguna guerra. No ha asesinado a sus oponentes. No ha creado campos de concentración, matado de hambre a sus enemigos, ni practicado crueldades. Sus batallas han sido por la educación, por el derecho al voto, por mejores condiciones laborales, para la seguridad en las calles, para el cuidado de las niñas, para el bienestar social, para centros de crisis de violación, refugios de mujeres, reformas legales. Si alguien me dice “oh, yo no soy feminista”, pregunto, ¿Por qué´? ¿Cuál es el problema?